TESTIMONIOS

La libertad del que sufre, es sufrir

Puede sufrir y no aprender de las penas
puede sufrir en silencio y comprender que terminan

Comprender me dio libertad de penas
negar irrito mi dolor

La vida espera al que trasciende a si mismo
la muerte en vida es del que abriga la mentira

Juan - adicto en recuperacion 

Me enteré de THE CENTER por medio de una persona, que tenìa una amiga que se encontraba en muy malas condiciones físicas y emocionales, provocados por un Desorden Alimentario y se estaba recuperando en este centro.

Estaba yo muy angustiada porque ningùn tratamiento con Psiquiàtras, Sicólogos o Nutricionistas por separado habìan conseguido ayudar a mi querida hija de tan terrible esclavitud.

En cuanto entre, sentì un ambiente de paz, diferente a otros lugares que conocì, desesperada en busca de ayuda.

En la primera entrevista, con su directora Mònica Guarderas de Portilla, se me explicò muy detalladamente el tipo de tratamiento a seguir en estos casos y me pareciò tan lògico y completo, que sentì una gran esperanza. Inmediatamente, decidì hacer todo lo posible para llevarla; y al no encontrar ninguna resistencia de su parte, asì lo hice (de todas maneras la hubiera llevado). Con la comprensiva ayuda y colaboraciòn de su esposo, pudo mi hija empezar su tratamiento.

Luego fui con mi esposo a una reuniòn, en la que se nos explicò cual era nuestra misiòn, y desde ese momento deje a mi hija, llena de confianza, en manos de quienes estaban tan dispuestos a ayudarla.

Hoy tiene más de un año de recuperación luego de su de tratamiento y con mucha alegrìa constato que mi hija es la de antes, y que tiene la mejor disposiciòn para emprender una nueva vida.

Muchas gracias - Isabel

Testimonio - Adicción

Cuando a la edad de 16 años me emborrache por primera vez, nunca imagine las horribles consecuencias. Ese momento, junto a otros jóvenes inconscientes me sentí el rey del mundo, sentí un poder muy grande sobre mí y sobre las otras personas.

Tanto me gustó, que lo hice casi todos los fines de semana durante los próximos 12 años.

Los últimos 2 años me emborraché casi todos los días. Perdí a mi familia, perdí a mis amigos, perdí mi trabajo y me perdí a mi mismo. Me volví loco. Después comprendí el significado de la palabra locura: ¡Locura es hacer las mismas cosas una y otra vez, esperando resultados distintos!

Pues bien, un día de noviembre, fui internado en THE CENTER - Fundación Cre’ser.

Estaba enfermo, estoy enfermo, puesto que la adicción a las drogas es una enfermedad incurable, progresiva y mortal. Esta fue la mejor experiencia que he tenido en mi vida, ya que me recuperé a mi mismo, volví a nacer. Ahora llevó un año en total sobriedad y esto me ha permitido ir recuperando, poco a poco, a mi familia, a mis verdaderos
amigos y mi trabajo.

Antes de iniciar el proceso de recuperación, pensaba que sabía muchas cosas, casi todas. Hoy en día me alegra comprender y aceptar que se tan poco de la vida, de las personas y de sus relaciones. Tengo toda la vida para aprender, y eso es una motivación sublime.

Durante mi internamiento pare el tiempo, dejé todo de lado y me dediqué a mi mismo. Regresé atrás en la historia, claro, con la ayuda de mucha gente dedicada y cariñosa, ya que solo no lo hubiera podido hacer.

Esta regresión fue muy dolorosa, no obstante, me permitió desenredar una cantidad enorme de ideas equivocadas de la realidad que había ido formando desde mis primeros años. Fueron situaciones dolorosas y complejas porque no quería volver a sentir tantas cosas feas, pero al final del día, cansado, mal genio y sobrio podía descansar más porque
mi conciencia se iba descargando, yo me iba perdonando poco a poco.

Entender que no soy el único y ser honesto conmigo mismo es la magia de mi vida actual.

Agradezco a Dios y a las personas que me ayudaron, el hecho de estar vivo, solo eso, estar vivo!

Juan Martín – Adicto en Recuperación